La Dialéctica Literaria entre Manilio y Fírmico Materno

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Aemulatio y conciencia de género en la literatura técnico-científica latina

David Paniagua

Cuadernos de Filología Clásica. Estudios Latinos 2010, 30, núm. 1 165-192.
Este trabajo surge a partir de una iluminadora conferencia pronunciada por g. Hutchinson en la università del Piemonte Orientale (Vercelli), acerca de la relación entre prosa y poesía didáctica, cuya versión revisada ha aparecido publicada recientemente (Hutchinson 2009). En dicha conferencia el estudioso inglés mencionaba uno de los puntos de encuentro de estas correspondencias textuales entre Manilio y Fírmico Materno.

Resumen

El Libro 5 de los Astronomica de Manilio resulta ser la fuente destacada para algunos pasajes del Libro 8 de la Mathesis de Fírmico Materno. Este trabajo pretende ofrecer una descripción de los procedimientos que pone en funcionamiento Fírmico Materno en su recepción y su reformulación del texto maniliano, teniendo en cuenta que se trata de dos eslabones básicos en la tradición literaria latina dedicada a la transmisión de conocimientos astronómicos y astrológicos. De este modo lo que se producirá será un proceso que combinará la emulación literaria con la necesidad de mantener el núcleo central del legado informativo técnico-científico.

Sumario
1. introducción. 2. apotelesmática de los nacidos bajo el influjo de las Pléyades (Manilio 5.140-156 y Fírmico, Math.8.7.1-3); 2.1. Localización astronómica (vv.140-142); 2.2. Descripción del influjo astrológico sobre la personalidad y el carácter (vv. 142-145); 2.3. Descripción del influjo astrológico sobre el aspecto físico (vv. 146-153); 2.4. Recapitulación conclusiva. 3. apotelesmática de los nacidos bajo el influjo de la Cabra (Manilio 5.128-139 y Fírmico, Math.8.6.7); 3.1 Localización astronómica (vv. 128-131); 3.2. Explicación mitológica del catasterismo (vv. 132-134); 3.3. Indicaciones apotelesmáticas (vv. 135-139). 4. apotelesmática de los nacidos bajo el influjo de las Híades (Manilio 5.118-127 y Fírmico, Math.8.6.6); 4.1. Localización astronómica (vv. 118-119); 4.2. apotelesmática de las Híades (119-126); 4.3. Cierre (v. 127). 5. Conclusiones. 6. Referencias bibliográficas.

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1. Introducción

Evocando la afortunada sentencia del poema loquens pictura sería lícito afirmar que Fírmico Materno gustó de proponer en su Mathesis reproducciones especulares de paisajes manilianos. En la dialéctica del juego literario en el mundo clásico y, en particular, en la dialéctica ‘inter auctores’ que se entabla entre Manilio y Fírmico Materno, entran en escena fundamentalmente dos vectores de fuerza de carácter cultural y literario: por una parte, la concepción sincera de la producción artística como proceso de aemulatio más que como proceso de creación drásticamente individual y aislada, y por otro lado la fuerte conciencia de tradición dentro de cada género literario, no solamente en lo relativo a las formas convencionales, sino sobre todo en lo concerniente a la res, esto es, al elemento temático en sí mismo. El vector de la aemulatio supone la asunción de modelos estéticos paradigmáticos que plantean un punto de referencia primario con el que se establece una competición en la que la nueva creación se propone como imitación consciente y voluntaria del modelo. Pero, al tiempo, la aemulatio reivindica un carácter mejorado, más sofisticado y añade una implicación adicional: que una vez superado el modelo en mérito y cualidades artísticas la obra resultante se postula como nuevo clásico y como nuevo modelo paradigmático que o bien complementa la referencialidad artística del anterior o directamente viene a reemplazarlo en su posición de privilegio, relegándolo a un escalafón inferior. El otro vector activo, la conciencia de unidad continua y convencional en el género literario y de la existencia de principios temáticos y formales consustanciales al propio género, acentúa sus características definitorias en el caso del llamado género literario técnico-científico o, de modo más dilatado, género de transmisión de conocimiento (epistemográfico). Y esto por una razón bien comprensible; cuando la funcionalidad del género orbita en torno a la necesidad de garantizar a los lectores de manera primordial e ineludible la transmisión de una serie de elementos temáticos que, por lo general, ya vienen prefijados en la tradición, entonces el núcleo patrimonial de ese género que debe estar presente en todas sus manifestaciones y actualizaciones se replica de manera sistemática. Y esto, además, sin perjuicio de que simultáneamente pueda ver aumentado y enriquecido ese núcleo patrimonial con nuevos componentes y elementos susceptibles de ser relacionados con ese núcleo. incontables resultados pueden derivarse de la interacción artística de estos dos vectores o fuerzas creativas tendenciales, que en ocasiones se despliegan de manera antagónica y otras veces actúan de modo solidario entre sí, pero que de cualquier modo determinan casi por completo los procesos estéticos de la composición literaria en la antigüedad grecolatina. De cómo se combinan para determinar una plasmación literaria concreta y singular enmarcada en la tradición técnico-científica tratan las siguientes páginas.

Manilio es el poeta invisible de la antigüedad clásica romana. La atención que recibe en nuestros días, aun siendo circunstancial, viene a insertarse en una perspectiva panorámica que trata de entender en su dimensión más exacta y de manera complexiva la poética augustea y tiberiana. Y en el recorrido de ese itinerario es un poeta que ciertamente resulta muy útil. Pero la invisibilidad de Manilio desde la óptica de los propios escritores antiguos es algo que, si bien se percibe con extrema facilidad, plantea no pocos interrogantes. algunos de ellos se salvan cuando se toma conciencia de que Manilio escribió poesía técnico-científica –una etiqueta que por resultar demasiado dura para las sensibilidades estéticas postrománticas ha sido sustituida sistemáticamente por otra más sublime y apolínea como es la de poesía didáctica o didascálica–. Esta particularidad limitó mucho la proyección de su obra en los círculos literarios más proclives a seguir la estela de producciones poéticas no marcadas por esta dirección genérica. Y, en efecto, por vía de omisión los testimonios preservados persisten en transmitirnos la impresión de que Manilio no fue un autor que gozara de elevada consideración entre sus contemporáneos y las generaciones siguientes. Quintiliano no tiene palabras para él en su repaso de los autores y las obras más meritorias de las letras latinas; en una breve consideración de los poetas dedicados a este tipo de poesía Quintiliano sólo rememora a Lucrecio y a Emilio Macro. Que estos dos autores alcanzaron el rango de canónicos se puede inferir sin excesiva dificultad a partir de su presencia paradigmática (por el cauce de la hipótesis reconstructiva) en el De poetis de Suetonio y su ulterior traspaso de allí al Chronicon de Jerónimo. Pero ni una palabra sobre Manilio. Si los caprichosos avatares de la tradición no hubieran querido preservar el poema astronómico de Manilio, no habría habido ni la más mínima sospecha de la actividad poética de este autor. La oscuridad que se cierne sobre la figura del poeta apenas se mitiga con pocos los haces de claridad que se proyectan desde los versos de su propia obra, de los que se desprende hasta el último dato implicado en la datación del poema.

La primera alusión explícita a Manilio y a su obra se remontan a finales del siglo X, en una epístola de Gerbert de Aurillac, preceptor de Otón III, abad de Bobbio, arzobispo de Reims y de Rabean, y más tarde Papa, primacía eclesiástica que desempeñó bajo el nombre de Silvestre II. En dicha epístola, la 130, el poeta latino y su obra aparecen nombrados conjuntamente en una referencia bibliográfica como M. Manlius de astrologia. Pero es bien sabido que lo que no deja rastro perceptible a nivel de superficie a veces deja una huella firme en el propio sustrato. Quizás el primero en detectar un latido maniliano en la literatura latina y, en particular, en la obra de Fírmico Materno había sido J. J. Scaliger (1579) en su propia edición de Manilio. No obstante, Salmasio (1648) mostró renuencia a esta impresión, dando por buena la palabra de Fírmico Materno de no haber leído la sphaera barbarica en ningún autor latino, en lo que sin duda resultó ser un temerario exceso de confianza. no estuvo afortunado esta vez Salmasio y su opinión errada perduró en el tiempo. Fue a Franz Boll a quien, ya entrados en el siglo xx, le cupo el mérito de restaurar la apreciación de Scaliger de manera fundada. Apenas unos años más tarde Skutsch (1910) dedicaba siete páginas a unos ‘Firmiciana’, en los que repasaba de forma bastante sumaria algunas de las correspondencias formales entre Manilio y Fírmico que le parecían más llamativas. También Breiter se adhirió rápidamente a la hipótesis resucitada y revivificada por Boll, como quedaba de manifiesto en la introducción de su comentario de Manilio. Como no podía ser de otro modo, Housman fue consciente de que Fírmico había leído a Manilio y en algunos puntos del Libro 5 lo adujo como testimonio en apoyo de una u otra lectura. Pero en los estudios modernos relativos a Manilio quien mejor ha puesto de relieve las correspondencias no sólo entre Manilio y Fírmico sino también aquellos otros ecos que se encuentran en otros autores clásicos como Lucano, Séneca, Valerio Flaco, Juvenal y el Aetna ha sido G. Goold (1992). De hecho, una de sus contribuciones más valiosas en este sentido ha sido la presentación del texto firmiciano en aparato de loci similes como subsidio crítico del texto maniliano de su edición teubneriana, allí donde se verifican correspondencias significativas de contenido entre ambos autores.

Las relaciones textuales entre el poema de Manilio y la Mathesis de Fírmico Materno se encuentran circunscritas a la parte final de ambas obras, es decir, al quinto libro de los Astronomica y al octavo de la Mathesis respectivamente, y de forma todavía más precisa a los versos 32-709, de forma discontinua, y a los capítulos 5-31, que integran la descripción de la sphaera barbarica. En esta sede no hay pretensión de ofrecer una consideración sistemática de todos ellos que describa de forma exhaustiva las intersecciones de ambas obras. La intención será la de explotar en profundidad algunos de estos puntos de encuentro para caracterizar, quizás de forma paradigmática, la dialéctica que se establece entre ambos textos. El itinerario que proponemos no se atiene a la secuencia ordenada de los pasajes, al contrario procede en sentido opuesto. Esta alteración obedece a la propia estrategia expositiva de este trabajo. No creo que resulte inconveniente comenzar por un par de pasajes en el que las relaciones referenciales resultan particularmente intensas y, por ello, valiosas para la presente consideración.

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2. Apotelesmática de los Nacidos bajo el Influjo de las Pléyades (Manilio 5.140-156 y Fírmico, Math.8.7.1-3)

Tomemos como punto de partida de toda la cuestión los versos en los que Manilio explica el influjo astrológico de las Pléyades sobre quienes nacen bajo su signo (5.140-156):

Taurus, in auersos praeceps cum tollitur ortus, 140
sexta parte sui certantis luce sorores
Pleiadas ducit. quibus aspirantibus almam
in lucem eduntur Bacchi Venerisque sequaces
perque dapes mensasque super petulantia corda
et sale mordaci dulcis quaerentia risus. 145
illis cura sui cultus frontisque decorae
semper erit: tortos in fluctum ponere crines
aut uinclis reuocare comas et uertice denso
fingere et appositis caput emutare capillis
pumicibusque cauis horrentia membra polire 150
atque odisse uirum teretisque optare lacertos.
femineae uestes, nec in usum tegmina plantis
sed speciem, fictique placent ad mollia gressus.
naturae pudet, atque habitat sub pectore caeca
ambitio, et morbum uirtutis nomine iactant. 155
semper amare parum est: cupient et amare uideri.

El pasaje de Manilio se sustenta sobre una arquitectura expositiva bien definida: localización astronómica (vv. 140-142), descripción del influjo astrológico sobre la personalidad y el carácter (vv. 142-145), descripción del influjo astrológico sobre el aspecto físico (vv. 146-153), y recapitulación conclusiva sobre el carácter sexual (y moral) de los afectados (vv. 154-156).

2.1. Localización Astronómica (vv. 140-142)

Los dos primeros hexámetros junto con el hemiepes inicial del tercero, cerrado por la cesura pentemímera, presentan la posición astronómica de las Pléyades. Fírmico Materno, por su parte, dedica el capítulo 7 del Libro 8 de su Mathesis al signo de Tauro y, dentro de este capítulo, establece una consideración detallada de los dos momentos astrológicamente relevantes de este signo: el orto y el ocaso de las Pléyades. No hay tal distinción en el texto maniliano. La presentación general de la situación en la Mathesis es muy neutra.

Manilio 5. 140-142

Taurus, in auersos praeceps cum tollitur
ortus sexta parte sui certantis luce sorores
Pleiadas ducit.

«Tauro, cuando se alza en su orto inclinado
hacia atrás, / en su sexto grado guía a las hermanas
Pléyades / con el que porfían en brillo».

Firmico. Math. 8.7.1

in Tauri parte VI inueniuntur Pliades.

«En el sexto grado de Tauro se encuentran las Pléyades».

La coincidencia en el empleo del sintagma sexta parte/parte VI no resulta en principio significativa habida cuenta de que pars es el término especializado que se empleaba para designar los grados dentro de un signo zodiacal. Por lo demás, la formulación de Fírmico carece de correspondencia con la representación icónica maniliana de Tauro alzándose inclinado hacia atrás en escorzo (in auersos praeceps ortus), que probablemente retoma la figuración de Nigidio Fígulo Taurum aduersum inter sidera locatum, y de la caracterización específica de la luminosidad “competitiva” de las Pléyades.

2.2. Descripción del Influxo Astrológico sobre la Personalidad y el Carácter (VV. 142-145)

Una vez ofrecida la información que identifica la posición del orto de las Pléyades en el sexto grado de Tauro, Manilio comienza a describir el tipo de influjo que éstas ejercen sobre los nacidos bajo su signo:

Manilio 5. 142-145

… quibus aspirantibus almam
in lucem eduntur Bacchi Venerisque sequaces
perque dapes mensasque super petulantia
[corda
et sale mordaci dulcis quaerentia risus.

«… bajo su influjo /
ven la luz partisanos de Baco y de Venus, /
personalidades petulantes que en banquetes
y festines / buscan suscitar cálidas risas con
su mordaz agudeza».

Firmico. Math. 8.7.1

quibus orientibus si qui nascentur, luxuriosis
semper et lasciuis uoluptatibus implicantur

«Quienes nacen durante su orto están siempre
ligados a los excesos del lujo y la lascivia».

La estructura expositiva que adopta Manilio parte de un ablativo absoluto que recoge en posición de partida la alusión a las Pléyades, seguido de la alusión a los nacidos bajo su influjo solo para terminar explicitando el carácter de la influencia ejercida sobre ellos en forma de una tendencia natural a la voluptuosidad y al desenfreno etílico en contextos marcadamente convivales. En esos contextos los nacidos bajo las Pléyades asumen una posición protagonista para suscitar una diversión basada en la mordacidad de sus comentarios. Estos tres momentos de la estructura expositiva son respetados y acogidos por Fírmico, que los reproduce en orden similar y con expedientes expresivos que ofrecen un paralelismo sostenido con los versos manilianos.

En el texto de la Mathesis la apertura con el ablativo absoluto quibus + participio de presente reproduce la fórmula sintáctica adoptada por Manilio. Sin embargo, la ulterior diferenciación que introduce Fírmico entre el influjo de las Pléyades en su orto y en su ocaso no tiene correlato en la formulación de Manilio y esto motiva un distanciamiento con respecto al aspirantibusde Manilio, forma metonímica que designa de manera bastante neutra el influjo que a modo de inspiración física ejercen los astros.

La segunda posición queda reservada para la indicación del nacimiento y del alcance del influjo sobre quienes nacen bajo el signo de las Pléyades. En tercera posición Fírmico retoma mediante una uariatio continuada la efectiva expresión maniliana Bacchi Venerisque sequaces, las dos dimensiones complementarias que engloban los excesos relativos al vino y a las bajas pasiones, representadas en los dos dioses tutelares de ambos ámbitos. La enorme capacidad pregnante de la fórmula adoptada por Manilio, que tiene otras manifestaciones cercanas en la poesía latina, es asimilada por Fírmico y replanteada in extenso. La recepción inicial del sintagma maniliano produce una reformulación de Bacchus y Venus como luxuriosae et lasciuae uoluptatesen directa correspondencia referencial: Baco representa la luxuries y Venus la lasciuia, ambos a un tiempo uoluptates. Menos elegante es la reformulación de sequaces que comprende toda una perífrasis, qui… semper implicantur, donde implicariaporta una imagen de tipo mucho más físico o material que intelectual. Como si Fírmico fuera consciente de las limitaciones de su reformulación, aún volverá sobre esta dicotomía en la siguiente frase, para dar paso a la expansión del elemento textual en el que Manilio se refiere al carácter petulante y festivo de quienes reciben el influjo de las Pléyades y a su querencia hacia las situaciones de tipo simposíaco-convival:

Firmico. Math. 8.7.1

hos unguentis oblitos et nimiae uinolentiae deditos petulantiae uitia semper extollunt, <ut> in conuiuiis et in conuentu hominum aliena uitia amari sermonis leporibus pulsent.

«a ellos, impregnados en ungüentos y entregados a una embriaguez garrafal, los vicios de la petulancia siempre los elevan a una posición prominente desde la que suscitan los vicios ajenos con la gracia de su amarga conversación en los banquetes y reuniones».

De este modo la secuencia introductoria hos unguentis oblitos et nimiae uinolentiae deditos retoma nuevamente la pareja referencial Bacchus et Venus, pero con la inversión posicional; en este caso los unguenta recaen bajo la esfera del númen de Venus y la nimia uinolentia es patrimonio evidente del dios Baco. De esta forma se establece una secuencia de equivalencias combinadas uoluptates luxuriosae / nimia uinolentia = Bacchus y uoluptateslasciuae / unguenta = Venus. La alusión de Fírmico a los petulantiae uitia recoge en una variación del tema los petulantia corda manilianos, donde el defecto viene presentado como agente que determina la actuación de quienes nacen bajo las Pléyades.

Hay un punto central en la descripción que realiza Fírmico del efecto causado por estos personajes en ambientes convivales sobre el resto de asistentes que desvela la dialéctica persistente con Manilio. La interpretación tradicional del pasaje aliena uitia amari sermonis leporibus pulsent entiende en amari la presencia de un infinitivo pasivo; sin embargo, si se trae adelante el intertexto maniliano sale mordaci dulcis quaerentia risus, lo que parece que ha introducido Fírmico, en realidad, es un tercer gusto, amarus, frente al salado de salis y al dulce expresado con dulcis. Y en efecto desde el punto de vista de la coherencia interna de la representación firmiciana, el lepus amari sermonis está en consonancia con el sucesivo salsi sermonis mordacibus dictis. Desde el punto de vista estilístico la tendencia de Fírmico a la sobreabundancia de adjetivos entra en consonancia con esta lectura del texto. Fírmico insistirá en este particular redundando en la exposición maniliana:

Firmico. Math. 8.7.1

erunt sane ad omne libidinum facinus applicati, et qui salsi sermonis mordacibus dictis risus hominibus concitare consueuerint.

«Serán particularmente propensos a toda suerte de hazañas del placer, del tipo de persona que suele suscitar en la gente la carcajada mediante los comentarios mordaces de su palabrería ingeniosa».

En el texto se constata como rasgo característico de la reescritura firmiciana el gusto por la reelaboración redundante, expletiva, liberada de la economía impuesta por el formato poético. De este modo, los sintagmas que articulan la exposición maniliana se despliegan sin restricciones en Fírmico creando formulaciones epígonas que, en sus diferentes variables, se complementan para suplir la capacidad connotativa de la síntesis expresiva que caracteriza la poesía de Manilio. además, Fírmico hace girar su texto sobre las mismas premisas manilianas de manera reincidente y acaba reformulándose a sí mismo en un ejercicio de intratextualidad intertextual. así sucede com el sintagma salsi sermonis mordacibus dictis, que ofrece un reflejo del anterior amari sermonis leporibus, y en la frase erunt sane ad omne libidinum facinus applicati, que no es sino una reiteración de la reformulación precedente luxuriosis semper et lasciuis uoluptatibus implicantur, donde omne libidinum facinus recoge cum uariatione el sentido de luxuriosis semper et lasciuis uoluptatibus y donde applicati supone un mínima mutación de implicantursin ni siquiera cambio de la raíz verbal.

La especificación ulterior et qui salsi sermonis mordacibus dictis risus hominibus concitare consueuerint retoma el verso 145 de Manilio, et sale mordaci dulcis quaerentia risus, de forma bastante cercana. La forma verbal quaerentia se desglosa en una perífrasis concitare consueuerinty el juego de sinestesias pierde el gusto dulce, con lo que la impresión transmitida se vuelve menos amable que en el texto de Manilio. De nuevo, Fírmico expande los elementos manilianos para darles mayor presencia aunque no mayor capacidad significativa ni descriptiva: el salede Manilio está recogido en salsi sermonis, y mordaci tiene réplica en el sintagma mordacibus dictis. El carácter netamente redundante de la formulación de Fírmico se ve reforzado sobre todo por la repetición total o parcial de elementos expresivos que forman parte del texto maniliano y, especialmente, del propio texto firmiciano. Se trata del mismo ejercicio de intratextualidad de motivación intertextual antes señalado, que teje un entramado de referencias muy espeso. Tal es el caso de la relación antes indicada entre implicantur / applicati y también lo son la repetición del término sermonis y el políptoton hominum / hominibus.

2.3. Descrpción del Influjo Astrológico sobre el Aspecto Físico (vv. 146-153)

Francesco Furini - Allegory of the Union of Painting and Poetry 1626 - (MeisterDrucke-304572) (2)

La descripción maniliana del aspecto físico que caracteriza a los afectados por este influjo astrológico se articula a su vez en un tríptico asimétrico: cabello y rostro (146-149), extremidades (150-151), vestimenta y calzado (152-153, incluyendo el modo de caminar). Fírmico reelabora este mapa de datos tratando de equilibrar un poco más las diferentes zonas, aunque en el resultado seguirá predominando la posición inicial en consonancia con la voluntad de Manilio. La otra divergencia fundamental radica en la sustitución de las referencias a las extremidades por una consideración más centrada en el cuerpo en sí, sin delimitación periférica.

La descripción maniliana del cuidado del rostro y del cabello es muy rica en sus detalles del ‘coiffure’ romano, y Fírmico sigue muy de cerca los pasos de Manilio en su texto:

Manilio 5. 146-149

illis cura sui cultus frontisque decorae
semper erit: tortos in fluctum ponere crines
aut uinclis reuocare comas et uertice denso
fingere et appositis caput emutare capillis.

«Sentirán una preocupación incesante por
el cuidado de su aspecto / y la belleza del
rostro: colocarse los rizos en tirabuzones /
o recoger la melena con ligaduras, moldearla
en forma de moño tupido / y transformar la
cabeza añadiendo postizos».

Firmico. Math. 8.7.2

erunt semper nitidi, polita fronte et accuratis
uestibus prompti, quorum inflexi crines
torquantur semper in bostrychos, ut
frequenter, appositis alienis crinibus, fictam
et compositam pulchritudinem mentiantur,
totius corporis formam uario pigmentorum
genere mollientes.

«irán siempre espléndidos, acicalados con
el rostro radiante y vestimenta impoluta;
sus cabellos rizados se enroscan siempre en
anglaises, de modo que enarbolan la mentira
en forma de belleza artificiosa e impostada,
afeminando el aspecto de todo su cuerpo
con diferentes tipos de maquillajes».

La consideración que, en forma de proposición general acerca del cuidado obsesivo por el aspecto físico, sirve de engranaje de transición discursiva ha calado plenamente en la Mathesis, donde reaparece con pocas modificaciones sustanciales: erunt semper nitidi, polita fronte et accuratis uestibus prompti. La repetición in prima sede de un expediente expresivo ya empleado por Manilio, a saber la fórmula erunt semper / semper erit, ancla de forma decidida el texto de la Mathesis al propio intertexto. Esta dependencia se refuerza con la sucesión de la referencia a frons como segundo elemento aunque mediante la imitatio cum uariatione resultante de mantener el sustantivo pero proponiendo una sustitución sinonímica para el adjetivo, polita en vez de decora. De este modo, además, Fírmico reutiliza mediante el recurso al políptoton y en una posición diferente el polire que Manilio utiliza en el verso 150 para describir la depilación del cuerpo con la piedra pómez. El texto de Fírmico incluye un tercer elemento descriptivo que expande el sintagma maniliano cura sui cultus mediante de alusión explícita al cuidado en el modo de vestir, un elemento ausente en Manilio. De este modo se confiere mayor efectividad a la ‘aemulatio’, que no se limita a la reproducción de un patrón prefijado sino asimilado y complementado cuando el autor lo estima conveniente, y anclado siempre al intertexto mediante la reproducción cum uariatione de sus elementos expresivos más característicos. En este caso la elección de Fírmico del adjetivo accuratis recoge plenamente el sentido expreso de la cura maniliana y sirve de baliza en el entramado intertextual. La descripción de las operaciones de peluquería que ofrece Fírmico conserva la sensación acumulativa que ya Manilio había volcado sobre sus versos. Si bien de las cuatro posibilidades estéticas de ‘fashion hair stylism’ elencadas por Manilio (ondulado, recogido, en moño y con postizos) solamente dos encuentran eco en el texto de Fírmico, la proximidad con el intertexto resulta particularmente sensible. Los términos se trenzan alusivamente cargándose de potencia interreferencial: el maniliano tortos in fluctum ponere crines se proyecta en la formulación de Fírmico inflexi crines torquantur semper in bostrychos a través del anclaje alusivo que se tiende con la repetición del elemento significativo clave, crines, con la figura etimológica resultante de la variación tortos / torquantury con la reproducción de la secuencia fónica in fluctum / inflexi, donde la alusividad sonora se impone incluso sobre la propia relación morfológica y semántica.

Otra manifestación de la recurrente y característica tendencia de Fírmico a la redundancia basada en una repetición que produce en el lector la sensación de dependencia sostenida con respecto a lo anterior se observa en la reiteración estudiada del adverbio semper, que retoma el semper que da inicio a toda la secuencia (semper erunt). Esta especie de reactualización pragmática del adverbio mediante su repetición insistente trata de transmitir la intensidad expresada por el semper inicial pero a lo largo de toda la explicación sucesiva. En cambio la expresión in bostrychosse integra en el discurso de Fírmico como tecnicismo de la jerga de la peluquería, una expresión griega no testimoniada en ninguna otra fuente latina que confiere a la explicación una fuerte carga de esnobismo. La función del uso de este término en este marco será la de caracterizar irónicamente a estos personajes preocupados no ya por el cuidado del cabello sino más bien por un tipo de peluquería afectada y rebuscada. Este aderezo debía de causar un efecto no muy diferente en el lector de la época del que nos provocaría hoy día encontrar en la descripción de un peinado términos rebuscados y desde luego pedantes que designaran peinados en francés, del tipo de “me he recogido el pelo en chignon” o la propia propuesta de traducción que he sugerido para el pasaje: “sus cabellos rizados se enroscan siempre enanglaises”. Fírmico selecciona en el texto de Manilio y prescinde de dos de las elaboraciones estéticas allí representadas, pero mantendrá ecos del intertexto. El ablativo absoluto appositis capillis de Manilio encuentra correlato directo en el ablativo absoluto appositis alienis crinibus de Fírmico, expandido con la adición del adjetivo alienis, que quizás no sea redundanteen sí mismo, pero que no aporta información nueva ni relevante.

Otro de los ecos que resuena en el texto de Fírmico se manifiesta en la acogida del concepto maniliano del fingere y que en la Mathesis se actualiza como participio fictam (fictam et compositam pulchritudinem). La reelaboración del concepto emutare caput como mentiri (pulchritudinem) supone un tipo diferente de metabolización del texto maniliano: Fírmico ha ido un paso más allá de Manilio atribuyendo una falsedad voluntaria que pretende ocultar la realidad. Esto le confiere una dimensión de ficción visual a la actuación de estos personajes, en los que la voluntad de cambiar la apariencia provoca por una parte un celo desmesurado y reprehensible, y por otra el rechazo absoluto del aspecto real que la naturaleza les ha dado. Este sobredimensionamiento de la imagen externa como portada ficticia de un contenido mezquino es mucho más decidido en el texto de Fírmico que en el de Manilio, donde no obstante ya aparecía como idea sometida a severa crítica. Y se mantendrá vigente en el resto del pasaje.

El paso decisivo en la caracterización de la influencia astrológica se produce en la siguiente predicación de Fírmico: totius corporis formam uario pigmentorum genere mollientes. El totius corporis formam mollire sitúa al lector sobre la pista de un afeminamiento manifiesto; el cuidado obsesivo de la estética capilar ya formaba parte desde tiempos antiguos de los topica característicos de los homosexuales, y en este sentido el lector ya disponía de una buena clave de lectura que aplicar, pero mollire formammediante adobos cosméticos marca la confirmación de que el influjo de las Pléyades determina un afeminamiento del sujeto o, en su defecto, una resuelta condición de cinaedus.

Manilio 5. 150-153

pumicibusque cauis horrentia membra polire
atque odisse uirum teretisque optare lacertos.
femineae uestes, nec in usum tegmina plantis
sed speciem, fictique placent ad mollia gressus.

«bruñir con pómez surcada sus híspidos
miembros, / odiar su masculinidad y anhelar
unos brazos tersos. / Les gusta la vestimenta
femenina y el calzado para sus pies incómodo
/ pero vistoso, y un caminar artificiosamente
delicado»

Firmico. Math. 8.7.2

hi demptis pilis corpus suum in feminei
corporis imaginem transferent; quorum
uestes et ad muliebris cultus similitudinem
excolantur. hi molliter ambulantes uestigia
sua cum delicata quadam moderatione
suspendunt.

«Mediante la eliminación del vello
transforman su cuerpo a semejanza del
cuerpo femenino; sus vestimentas son
cuidadosamente escogidas a imagen de la
estética de las mujeres. En su caminar
afeminado atenúan sus pisadas con una
especie de compostura delicada».

La eliminación de los rasgos masculinos constituye el siguiente elemento de la descripción maniliana. El frotado de las extremidades con la piedra pómez debe suprimir los vestigios naturales de la virilidad, calificados como horrentia por Manilio, en un hábil juego de palabras basado en la alusividad del adjetivo, entre el significado primario “híspido” y la remisión evidente al marco del horror. El anhelo es tener lacertos teretis, precisamente porque la tersura de la piel es una característica femenina ajena al universo masculino. Y como complemento de lo anterior la cobertura externa del cuerpo, es decir, la vestimenta y el calzado deben tender también hacia la femineidad, privilegiando en su elección no el usus sino la species, esto es, no la funcionalidad sino la visualidad. Y, del mismo modo, el incedere de los cinaedi también será antinatural (ficti) con la tendencia hacia una molicie en las formas que termina de configurar la imagen en movimiento de estos personajes casi teatrales.

Frente a esta caracterización maniliana Fírmico continúa la descripción afeminada siguiendo el dictado del poeta y aportando mayor detenimiento a sus indicaciones. En efecto, la depilación corporal, el uso de vestimenta mujeril y el modo de caminar afeminado marcan las tres estampas finales que determinan la intervención de los cinaedi sobre su propio aspecto. En los tres rasgos, sea de modo explícito sea de modo velado, Fírmico introduce equiparaciones directas con i modi di fare femminili: en el primer caso in feminei corporis imaginem transferent, donde además vuelve a cobrar protagonismo la dimensión visual para conferir efectividad a la idea de transformismo, rayano en el travestismo (imaginem transferent), y con una insistencia marcada sobre el plano físico de la corporeidad, corpus suum in feminei corporis. En el segundo caso, con la expresión ad muliebris cultus similitudinem, que vuelve a recalcar la centralidad de la visualidad y la imitación de la femineidad, y en el tercero con ad mollia gressus que evoca en el lector otros contoneos de similar calado, siempre amanerados, como los proscritos por Cicerón en De off. 1.36 (cauendum autem est ne … tarditatibus utamur in ingressu mollioribus) y los ridiculizados por Séneca en nat. 7.31.2 (tenero et molli ingressu suspendimus gradum —non ambulamus sed incedimus—, exornamus anulis digitos…). El único elemento maniliano que queda fuera de la formulación de Fírmico es la información relativa al uso de calzado en función no de su utilidad sino de su aspecto externo (nec in usum … sed speciem), aunque la ‘praxis’ de sublimación de la apariencia (femenina) externa ya há sido puesta de relieve con la expresión uestes ad muliebris cultus similitudinem y asume un carácter recurrente a lo largo de todo el pasaje de la Mathesis, como ya se ha indicado con anterioridad.

El juego de interrelaciones textuales que Fírmico tiende con el pasaje de Manilio se entiende perfectamente en el marco del arte alusiva y, en particular, del recurso al procedimiento de la imitatio cum uariatione. Fírmico suple las diferentes menciones manilianas de la anatomía masculina (membra, uirum, lacertos) con el uso englobador de corpus, elude la repetición del término speciemmediante las variaciones imaginem y similitudinem, y evita repetir la combinación uestes femineae para lo cual emplea el adjetivo cambiando su ámbito de aplicación (feminei corporis, aplicado a la descripción de la depilación) y también mediante una uariatio, en su lugar introduce el adjetivo muliebris para describir estas uestes. Del verso 146 de Manilio (illis cura sui cultus) el término central cura había sido reciclado por Fírmico para calificar el modo de vestir accuratus de estas personas (accuratis uestibus) y en esta descripción más detenida de ese modo de vestir dará un uso reciclado al término cultus, que no había acogido todavía en su reformulación del texto maniliano, dentro del sintagma ad muliebris cultus. Además, con el empleo de ambulantes y de uestigia Fírmico introduce la alusión a los gressus de Manilio y con el adverbio molliter recoge cum uariatione sintáctica el sintagma preposicional ad mollia del verso 153. Más sutil es el origen de la elección firmiciana del verbo suspendunt, ausente en cualquier forma recta o derivada del pasaje indicado de Manilio. Sin embargo, que Fírmico haya elegido precisamente este verbo dentro de su eje paradigmático de posibilidades debe estar motivada y probablemente no sea causal el hecho de que en el verso 136 Manilio haya empleado el participio suspensa (5, 135-136):

hinc trepidae mentes tremebundaque corda creantur 135
suspensa ad strepitus leuibusque obnoxia causis

No tiene por qué estar implícito en esta elección un proceso de selección voluntaria y consciente de un término concreto, pero es bien conocido el hecho de que la lectura de un texto puede y de hecho mediatiza a nivel inconsciente las jerarquías léxicas en el eje paradigmático del hablante-escritor. Dentro del léxico disponible de ese lector-hablante-escritor elementos léxicos procedentes de una lectura reciente cobran mayor presencia que otros no actualizados recientemente. En sintonía com este proceso el empleo de suspendunt por parte de Fírmico puede encontrar explicación fácilmente en esta circunstancia, sin que deba adquirir por ello un estatuto significativo (aunque tampoco se debe negar a priori la posibilidad de que constituya otro nudo voluntario del texto de Fírmico con el intertexto en su dimensión formal).

2.4. Recapitulación Conclusiva (vv. 154-156)

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Los siguientes versos de Manilio,

Manilio 5. 154-155

naturae pudet, atque habitat sub pectore
caeca ambitio, et morbum uirtutis nomine
[iactant

«Les avergüenza su propia naturaleza, mora
en sus entrañas / un ciego afán de exhibición
y se jactan de su enfermedad llamándola
virtud».

Firmico. Math. 8.7.3

sed hos ambitio sollicitat et morbum istum
sic appetunt ut hinc putent uirtutem sibi et
maximum gaudium felicitatis accedere.

«Pero los espolea un afán de exhibición y
ansían esa enfermedad hasta el punto de
pensar que de ella se derivará la virtud y el
disfrute máximo de la felicidad».

se centran en la condición sexual de los nacidos bajo el orto de las Pléyades, que todavía no ha sido revelada explícitamente en ningún momento de la descripción. La reprensión que Manilio les dirige oscila entre lo moral y lo fisiológico. La descripción de los cinaedi en este pasaje de los Astronomica comprende dos rasgos antitéticos: el pudor naturae y la caeca ambitio, es decir por un lado la vergüenza, pero no en el sentido de la timidez sino en el del rechazo bochornoso, y por otro la ambición desenfrenada de desactivar la realidad bajo la ficción de la apariencia deseada. Según Manilio se sienten atormentados por su condición natural y reaccionan a ello con una tendencia al autoexhibicionismo en la que adoptan una apariencia recargadamente feminizante. Este cuadro de síntomas es drásticamente diagnosticado por el poeta como un morbum psicofísico, un uitium del que se jactan otorgándole la categoría de uirtus. Resulta perceptible cómo de la recreación maniliana emana un profundo sentido de la inversión no sólo en su dimensión física sino sobre todo en la moral.

Fírmico por su parte focaliza su atención en la ambitio y en el morbum, que es revestido de un falso carácter de uirtus. La conservación de los tres elementos léxicos claves ambitio, morbum y uirtus, dispuestos en el mismo orden que aparecen en los Astronomica y en la misma relación hermenéutica supone una huella muy fuerte del intertexto sobre la escritura firmiciana. El elemento inicial de la secuencia maniliana (naturae pudet) desaparece momentáneamente en la Mathesis porque Fírmico prefiere reservarle una posición de privilegio en su exposición, la de cierre. no obstante, esta desaparición se ve compensada con la amplificación del último elemento: morbum istunc sic appetunt ut hic putent uirtutem sibi et maximum gaudium felicitatis accedere, en particular con el añadido maximum gaudium felicitatis, que añade como apéndice expletivo un rasgo de hedonismo que no estaba en el texto de Manilio pero que es funcional a la hora de marcar la inversión de los fundamentos morales que aplican los cinaedi. También obedece a esta misma intención del autor el empleo del verbo appetunt, que denota abiertamente un appetitus, es decir, un impulso básico cuya motivación es satisfacer una necesidad fisiológica primaria. En todo caso el verbo appetunt no representa otra cosa que una variación léxica dentro de la esfera significativa de cupio. Y lo que es más, no solo transforman el morbum en uirtus en un nuevo gesto de inversión de valores, sino que contraviniendo toda la teoría médica antigua encuentran en una enfermedad el maximum gaudium felicitatis subvirtiendo la ecuación salus = felicitas y postulando una eudemonología insólita en la que la enfermedad reporta beneficio y satisfacción en el plano moral.

El último verso de Manilio concentra la filosofía amatoria de los cinaedi:

Manilio 5. 156

semper amare parum est: cupient et amare uideri.

«no es suficiente amar siempre: desearán que también se les vea amar».

Firmico. Math. 8.7.3

amabunt semper aut se amare simulabunt, et paenitebit eos quod uiri nati sint.

«Siempre amarán o harán ver que están amando y les mortificará haber nacido hombres».

En este verso final se produce la consolidación de la idea de la insuficiencia de la experiencia amorosa por sí sola y la necesidad imperiosa de llevarla siempre un paso más allá, de transgredir el límite consuetudinario, y sobre todo de la importancia de la visualidad y de la necesidad de proyectar una imagen deseada como escenificación recurrente con la pretensión de sustituir la realidad. De nuevo se subvierte la tradicional función positiva de la imagen como instrumento de la moralidad romana (“¡la mujer del César no sólo debía ser honesta, sino sobre todo parecerlo!”). Fírmico, por su parte, recogerá el relevo de Manilio centrifugando su idea e introduciendo como elemento final el correlato del naturae pudor maniliano. La repetición de elementos léxicos centrales del intertexto permite nuevamente un anclaje interreferencial fácilmente reconocible: semper amare / amabunt semper, amare uideri / amare simulabunt, y a su vez, a nivel intratextual, la reincidencia en términos centrales de todo el pasaje: la continuidad en el tiempo del proceso (semper) y la funcionalidad de la visualidad como estrategia básica de actuación (simulare). Y especialmente efectiva resulta la formulación última de Fírmico paenitebit eos quod uiri nati sint, donde el verbo paenitebit recoge el sentido del pudet maniliano pero añadiendo otro matiz, el de la paenitentia, que está un paso más allá del pudor. La natura maniliana es aludida de modo sutil mediante el verbo nati sint, emparentado no sólo etimológicamente sino también conceptualmente en lo que casi resulta un recurso al políptoton. Por último, el empleo explícito del término uiri, único en toda la descripción de los cinaedi y sólo usado después de la insistencia martilleante de los adjetivos feminei, muliebrisy de otras referencias que remiten al lector directamente al universo estético femenino, se carga de significado cuando se pone en relación con el sintagma odisse uirum maniliano (v. 151) de connotación abultadamente anatómica. Una expresión tan efectista como odisse uirum no podía pasar inadvertida en el ejercicio del arte alusiva. Por ello Fírmico la aprecia de forma singular y le concede una posición de privilegio en su descripción, la de cierre casi apotegmático.

En su reelaboración del intertexto Fírmico funde el sentido último de esta expresión con otra expresión sintética pero fuertemente pregnante, naturae pudet, para alumbrar una nueva formulación, menos concentrada pero igualmente lúcida, en la que el autor subrayará repetidamente el género masculino de los cinaedi mediante la multiplicación de elementos léxicos caracterizados por el género gramatical masculino, eosuiri nati, y que vienen a dar la nota final discordante en una melodía marcada sonoramente por la insistencia en los rasgos de una estética femenina y afeminada. La conclusión trae consigo la constatación cruel pero incontrovertible que revela la realidad (sint), frente a todos los intentos vanos de ocultarla bajo una apariencia visual distinta. Dicho de otro modo, frente a la recurrencia de las alusiones a la femineidad y a la estética femenina, la realidad responde con la constatación de su condición natural de hombres (uiri), y frente a la insistencia por recrear una ilusión sostenida mediante innumerables expedientes que fomentan la apariencia, la realidad impone la insustituibilidad de la esencia (esse).

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3. Apotelesmática de los Nacidos bajo el Influxo de la Cabra (Manilio 5.128-139 y Fírmico, Math. 8.6.7)

Tomaremos de nuevo como punto de partida los versos de Manilio:

ultima Lanigeri cum pars excluditur orbi
quae totum ostendit terris atque eruit undis,
Olenie seruans praegressos tollitur Haedos 130
egelido stellata polo, qua dextera pars est,
officio magni mater Iouis, illa Tonanti
fida alimenta dedit pectusque impleuit hiantis
lacte suo, dedit et dignas ad fulmina uires.
hinc trepidae mentes tremebundaque corda creantur 135
suspensa ad strepitus leuibusque obnoxia causis.
his etiam ingenita est uisendi ignota cupido,
ut noua per montes quaerunt arbusta capellae,
semper et ulterius pascentes tendere gaudent.

El diseño de la exposición de Manilio del influjo astrológico ejercido por la Cabra sobre quienes nacen bajo su signo contempla una escansión ternaria: localización astronómica de la Cabra (vv. 128-131), explicación mitológica del ‘catasterismo’ (vv. 132-134) e indicaciones apotelesmáticas pertinentes (vv. 135-139).

3.1. Localización Astronómica (vv.128-131)

Manilio 5. 128-131

ultima Lanigeri cum pars excluditur orbi
quae totum ostendit terris atque eruit undis,
Olenie seruans praegressos tollitur Haedos
egelido stellata polo, qua dextera pars est,

«Cuando se abre paso en el cielo el último
grado de aries, / que lo muestra completo
en tierra firme y lo hace visible en el mar, /
la estrellada Olenie en la gélida bóveda
celeste / conduce a los Cabritos protegiéndolos
en su avance, por la derecha»

Firmico. Math. 8.6.7

in Arietis parte xxx , quae pars totum signum
supra terram semper ostendit, exoritur
Capra,

«En el trigésimo grado de aries, que muestra
siempre el signo de aries completo sobre la
tierra, surge la Cabra».

Manilio presenta en sus versos la estrella Olenie resguardando a los Cabritos (haedi). La información que proporciona Fírmico acerca de la localización en la topografía astronómica de este astro muestra correspondencias con el texto de Manilio; pero no solamente aquellas que son imprescindibles, es decir, las derivadas de localizar en una misma posición una misma estrella, que en ambos casos debe ser coincidente, sino en otros detalles menos obvios.

Como ya hemos indicado a colación del pasaje anterior la coincidencia en el uso del término pars en ambos textos (in parte xxx / ultima pars) no es mayormente significativa, dado que se trata del término especializado del lenguaje astronómico para designar los grados de un signo. Sí resulta significativa –y mucho, además– la coincidencia en la información adicional acerca de la especial visibilidad de la constelación de aries en este estadio. Fírmico simplifica la formulación de Manilio pero conserva sus elementos expresivos básicos haciendo que el paralelismo formal entre ambos textos se mantenga en un plano bien perceptible. En correspondencia con la arquitectura del verso maniliano (Rel + CD + V + CC), Fírmico articula sintácticamente esta información subordinándola a la anterior mediante un relativo quae + CD + CC + V, de manera que el texto de la Mathesis da una replica casi perfecta del verso maniliano: totum… supra terram… ostendit / totum ostendit terris. Las variaciones incorporadas no implican alteraciones de relieve: el totumde Manilio se ha completado en un sintagma de sentido referencial pleno totum signum, más factible en el despliegue en prosa de Fírmico, y el ablativo terris se ha transformado en un sintagma preposicional supra terram y, por tanto, esto también ha supuesto un paso adelante en la determinación específica del valor circunstancial que asume el término mediante la especificación semántica aportada por la preposición. Fírmico prescinde del segundo elemento que viene a complementar poéticamente al primero en el verso maniliano, atqueeruit undis, pero que no agrega información nueva pertinente. El último elemento es el que introduce el orto del astro, que en la obra de Manilio viene expresado mediante la fórmula Olenie… tollitury que en la Mathesis adopta una forma más canónica y más ajustada al lenguaje técnico de la astrología, exoritur Capra, ya que Olenie es un epíteto mitológico, come se ha indicado antes.

3.2. Explicación Mitológica del Catasterismo (vv. 132-134)

Manilio gusta de presentar con cierto lujo de detalle el mito que reproduce el aition del catasterismo de la Cabra:

Manilio 5. 132-134

officio magni mater Iouis, illa Tonanti
fida alimenta dedit pectusque impleuit hiantis
lacte suo, dedit et dignas ad fulmina uires.

«madre de oficio del gran Júpiter, ella le dio
al atronador / devoto alimento, colmó con su
leche el estómago del dios / que abría su boca
ansioso y le dio fuerzas acordes a sus rayos».

Firmico. Math. 8.6.7

quam fabulosi poetae alimenta uolunt Ioui
immulsisse nutricia.

«que según los poetas que relatan mitos se
extrajo su leche como alimento nutricio
para Júpiter».

Como es habitual en su usus de autor el relato mitológico no despierta apenas interés en Fírmico, que lo menciona en este punto de la exposición siguiendo a su modelo pero condensando la información en una formulación mucho más simple. El sintagma fabulosi poetae difícilmente significa poetas mitógrafos; el adjetivo expresa pertinencia a las fabulae pero no parece revestido del sentido especializado mitográfico. El ThlL recoge una acepción muy limitada de fabulosus (II A) en la que se aplica a personas con el sentido de fabularum narratores y es ese el mismo valor que parece adoptar aquí el adjetivo fabulosus. Sobre este fundamento Manilio cabe perfectamente en la etiqueta de narrator fabularum desde la perspectiva de Fírmico, que encuentra en efecto una solvente reseña del mito en los versos de los Astronomica. El empleo firmiciano del término alimenta en cierto modo mantiene sostenida la interrelación tendida con el texto maniliano y lo mismo vale para el uso explícito de Ioui, mientras que con el empleo del infinitivo immulsisse Fírmico introduce una alusión indirecta pero clara al lacte suo de Manilio. También el empleo de nutricia recoge alusivamente la referencia al intertexto maniliano galvanizando el sintagma poético officio mater. Sin embargo, la invocación de otro actante intertextual aporta aún más claridad a la dinámica creativa de Fírmico en este punto de su obra. Se trata de los versos 165-168 de los Carmina Arateade germánico, donde se lee:

… una putatur 165
nutrix esse Iouis (si uere Iuppiter infans
ubera Cretaeae mulsit fidissima Caprae),
sidere quae claro gratum testatur alumnum.

La presencia de este intertexto se justifica a partir de la propia conciencia del género y de la pertinencia de la reformulación de elementos similares tratados dentro de la tradición. Ya la relación entre estos versos y los de Manilio revelan en buena medida la existencia de correspondencias internas, pero Fírmico también extrae un rendimiento de la lectura de germánico que se filtra a su propia reformulación de Manilio. El empleo de nutricia para proponer una remisión indirecta al sintagma poético ‘officio mater’ de Manilio está mediatizado por el uso del sustantivo nutrix en el poema de Germánico, atribuido a la Capra. Pero evidentemente Fírmico no desea repetir de forma plana el sustantivo de Germánico y por ello lo somete a una uariatio in imitando para atribuírselo a alimenta en función adjetival. Otro tanto cabe indicar al respecto de la forma verbal mulsit de germánico, que procura a Fírmico la base léxica para devolver al tono prosaico de su tratamiento la alusión al lacte suo de Manilio. Y, sin embargo, igual que en el caso precedente, Fírmico no disuelve el sintagma lacte suo proponiendo una recuperación del verbo mulsit, sino que recurre a una forma compuesta del verbo immulsisse y a una alternativa morfológica completamente diferente del pretérito perfecto del verbo que utilizaba germánico, (aunque, nótese, immulsisse también es una forma de ‘perfectum’, como mulsit). Con esta nueva uariatio, además, Fírmico introduce un nuevo régimen del verbo, Ioui, que supondrá outro rasgo de singularidad frente al Iouis de Manilio y al Iouis… Iuppiter de Germánico. La lectura combinada de Manilio y germánico puede ofrecer la clave correcta para entender el referente del sintagma fabulosi poetae de Fírmico Materno.

3.3. Indicaciones Apotelesmáticas (vv. 135-139)

La apostelesmática referida por Manilio se despliega en los últimos cinco versos del pasaje, pero en realidad de ellos sólo los tres primeros aportan información útil; los dos últimos desarrollan un símil explotando la equiparación en clave etiológica del influjo de la Capra con el comportamiento de las capellae:

Manilio 5. 135-139

hinc trepidae mentes tremebundaque corda
[creantur suspensa ad strepitus leuibusque obnoxia
[causis.
his etiam ingenita est uisendi ignota cupido,
ut noua per montes quaerunt arbusta
[capellae, semper et ulterius pascentes tendere gaudent.

«por su influjo se conforman caracteres
agitados y personalidades trémulas, /
impresionables con cualquier estrépito,
vulnerables a factores nimios. Les es
congénita, además, la pasión por explorar
lo desconocido, / igual que las cabritillas
buscan siempre nuevos arbustos por el monte
/ y disfrutan tratando de ir siempre un poco
más allá cuando pastan».

Firmico. Math. 8.6.7

quicumque oriente hoc sidere nati fuerint,
erunt nimia mentis trepidatione solliciti, et
quorum corpus assiduus tremor semper
impugnet. hi leuibus commotionibus
opprimuntur et leuibus nuntiis graui timoris
incursione quatiuntur. erunt etiam curiosi
omnium rerum et qui quodcumque nouum
dictum fuerit hoc impatienti cupiditate
desiderent, ut semper noua quaeque curiosa
desiderii cupiditate sectentur.

«Todos aquellos que nazcan durante el orto
de este astro se verán afectados por una
excesiva agitación del carácter y un temblor
asiduo hostigará crónicamente su cuerpo.
Se ven abrumados por circunstancias nimias
y por noticias nimias sienten el azote de un
severo ataque de miedo. Sentirán, además,
curiosidad por todo y serán del tipo de gente
que desea con una pasión irrefrenable toda
aquella novedad de la que se hable, de modo
que movidos por la pasión de su ansia se
lanzarán siempre al acecho de toda novedad
curiosa».

Las cuatro primeras características se complementan para modelar un carácter timorato e inseguro, la quinta característica aporta una novedad en la determinación de un carácter emprendedor y aventurero, lo que en cierta lógica viene a contrastar con lo anterior. Fírmico, por su parte, engarza en el discurso el influjo astrológico mediante una fórmula bastante típica quicumque oriente hoc sidere nati fuerint, erunt…, frente a la obligada condensación de la expresión maniliana hinc… creantur. Lo más interesante desde la perspectiva que nos ocupa es comprobar cómo Fírmico recibe la secuencia en ritmo cuaternario de Manilio y la reproduce manteniendo la tetranomía, lo que evidencia hasta qué punto la lectura de los Astronomica mediatiza su propia experiencia como escritor motivando elecciones particulares. Los cuatro rasgos descritos por Manilio se distribuyen de forma equilibrada en la exposición de la Mathesis: hinc trepidae mentes tremebundaque corda creantur / suspensa ad strepitus leuibusque obnoxia causis. El primer rasgo maniliano, trepidae mentes, es acogido por Fírmico sin apenas modificación, mentis trepidatione solliciti. La reelaboración supone apenas la transformación del adjetivo en el correspondiente sustantivo trepidae > trepidatio, y lo mismo vale para el segundo rasgo tremebunda corda, en el que Fírmico opera la misma transformación de adjetivo a sustantivo, tremebunda > tremor. Pero, por lo demás, Fírmico recaba del texto maniliano, mantiene y explicita de forma aún más visible la idea de afectación física integral expresada en la dualidad mente – cuerpo (menscorpus), que Manilio había limitado al plano psicológico (mentescorda). Fírmico recibe esta lectura del texto maniliano y revaloriza la importancia de la dimensión física enriqueciéndola con el empleo de imágenes que remiten al ámbito de la violencia física. En este sentido se debe leer la imagen del tremorcomo una impugnatio corporisque, en efecto, supone un hostigamiento físico. En este mismo sentido se despliegan el tercer y el cuarto rasgo, que Manilio apuntaba como suspensa (corda) ad strepitus leuibusque obnoxia causis y que Fírmico repropone como hi leuibus commotionibus opprimuntur et leuibus nuntiis graui timoris incursione quatiuntur, donde los strepitus se han generalizado en leues commotiones (de las que los propios strepitus serían una materialización concreta) y leuibus causis se ha sustituido cum uariatione por el sintagma paralelo leuibus nuntiis. El empleo maniliano del adjetivo leuibus adquiere un sentido central en la formulación de Fírmico, como demuestra su repetición, poco elegante pero muy expresiva, en dos posiciones muy próximas entre sí. La aportación de este adjetivo al cuadro presentado por Fírmico se debe interpretar en relación con la insistencia en los elementos verbales que designan la violencia física: impugnant, primero, opprimuntur, luego, y quatiuntur (reforzado por esa incursio timoris), finalmente. Esta violencia que afecta sobre el plano físico a las personas alcanzadas por el influjo astrológico de la Cabra tiene su origen en causas insignificantes, leues. De este modo se subraya la desproporción y sobre todo la inconsecuencia lógica entre la causa y el efecto provocado. Pero es bastante perceptible que todo ello tiene como punto de partida la lectura que Fírmico hace del texto maniliano y el desarrollo que a partir de ella se le suscita. También se adapta perfectamente a la estructura expositiva planteada por Manilio la enunciación de un quinto rasgo, que aparece separado de los cuatro anteriores por una delimitación sintáctica marcada. La separación de este rasgo encuentra justificación en su carácter independiente de los anteriores, que conforman una unidad descriptiva independiente. Para subsanar el desequilibrio aritmético Manilio despliega este quinto rasgo acompañado de un símil natural:

his etiam ingenita est uisendi ignota cupido,
ut noua per montes quaerunt arbusta capellae,
semper et ulterius pascentes tendere gaudent.

Fírmico reproduce la misma secuencia sintáctica que relaciona a nivel supraoracional este rasgo con los anteriores; his etiam … est / erunt etiam, pero ampliará la característica descrita por Manilio, his etiam ingenita est uisendi ignota cupido, mediante una paráfrasis más prolija. Fírmico prescinde por completo del símil natural de Manilio y con él de la explicación en clave etiológica de la apotelesmática de la Cabra y de la metáfora de la curiositas como hambre intelectual. En contrapartida por esta omisión Fírmico concede mayor espacio a la formulación de una paráfrasis que acabará resultando redundante. Salvada esta diferencia, la descripción de un deseo congénito de estas personas hacia todo lo novedoso, que llega a alcanzar la condición de cupido, es bastante cercana en Manilio y Fírmico. Tal proximidad se consolida en el uso compartido de elementos léxicos centrales tales como son cupido / cupiditas, noua / nouum y semper / semper, y en el empleo convergente de formas léxicas más o menos equivalentes como quaerunt / desiderent / sectentur e ignota / noua. Pero la característica más perceptible de la reformulación de Fírmico es la insistencia en proponer una exposición reiterativa: erunt etiam curiosi omnium rerum presenta el rasgo determinado por la apostelesmática, el añadidoet qui, quodcumque nouum dictum fuerit hoc impatienti cupiditate desiderent constituye un circunloquio para reiterar el afán apasionado por las novedades, y el último elemento de este tríptico, ut semper noua quaeque curiosa desiderii cupiditate sectentur, no añade ninguna información novedosa y se limita a insistir en conceptos ya expresados con un nuevo giro de tuerca –no hay diferencia significativa entre la predicación impatienti cupiditate desiderent y desiderii cupiditate sectentur, y las aportaciones de tipo connotativo tampoco son representativas más allá de la propia variación intratextual–. En consecuencia, estas repeticiones se deben entender como el recurso a la ampliación material del tratamiento de este quinto rasgo con el objeto de compensar la omisión del símil maniliano. Es decir, se deben comprender como un procedimiento característico en la dinámica de ‘aemulatio’ de Fírmico Materno.

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4. Apotelesmática de los Nacidos bajo el Influjo de las Híades (Manilio 5.118-127 y Fírmico, Math.8.6.6)

El texto maniliano que constituye el punto de partida es el siguiente:

sed cum bis denas augebit septima partes
Lanigeri, surgent Hyades. quo tempore natis
nulla quies placet, in nullo sunt otia fructu, 120
sed populum turbamque petunt rerumque tumultus.
seditio clamorque iuuat, Gracchosque tenentis
rostra uolunt Montemque Sacrum rarosque Quirites;
pacis bella probant curaeque alimenta ministrant
immundosque greges agitant per sordida rura; 125
et fidum Laertiadae genuere syboten.
hos generant Hyades mores surgentibus astris.

La estructura del pasaje es muy simple: localización de las Híades (vv. 118-119), apotelesmática individual (vv.119-126) y cierre (v. 127).

4.1. Localización Astronómica (vv. 118-119)

Manilio y Fírmico localizan el astro de manera muy sintética:

Manilio 5. 118-119

sed cum bis denas augebit septima partes
Lanigeri, surgent Hyades.

«pero cuando el séptimo grado de aries se
incrementa otros veinte / surgen las Híades».

Firmico. Math. 8.6.6

in Arietis parte XXVII oriuntur Hyades.

«En el 27º grado de aries surgen las Híades»,

si bien Fírmico introduce la lógica y característica sustitución del epíteto poético ‘Laniger’ por la denominación específica del signo, esto es, Aries.

4.2. Apotelesmática de las Híades (vv. 119-126)

Manilio 5. 119-126

… quo tempore natis
nulla quies placet, in nullo sunt otia fructu,
sed populum turbamque petunt rerumque
[tumultus.
seditio clamorque iuuat, Gracchosque tenentis
rostra uolunt Montemque Sacrum rarosque
[Quirites; pacis bella probant curaeque alimenta
[ministrant immundosque greges agitant per sordida
[rura; et fidum Laertiadae genuere syboten.

«les disgusta la calma, el tiempo de asueto
no les reporta fruto, / sino que pretenden la
agitación de la gente y el tumulto material.
/ Les agrada la revuelta y el griterío, desean
a los gracos / que se apoderan del foro, el
Monte Sacro y la escasez de Quirites; /
celebran las guerras de la paz y dan pábulo
a la preocupación / llevan los sucios rebaños
por los campos mugrientos; / también dieron
origen al fiel porquero del Laertíada»

Firmico. Math. 8.6.6

quicumque in ortu eius sideris natus fuerit,
inquietus erit, et turbulentus popularis, et
qui populum turbulentis semper seditionibus
exagitet, plebis animos clamosis et furiosis
contentionibus inflammans, inimicus quietis
ac pacis, et intestina ac domestica bella
furiosa mentis cupiditate desiderans. sed
huic uarii quaestus ex assidua sollicitudine
saepe nascuntur. facit etiam hoc sidus
bubulcos, armentarios ouiumque pastores.

«(quienquiera que nazca en el orto de este
astro) será inquieto, agitador de la masa, el
tipo de persona que moverá siempre a la
gente a revueltas turbulentas, que encenderá
el ánimo de la plebe con altercados
escandalosos y desquiciados, enemigo de
la paz y la calma, y ávido de guerras internas
y civiles con un fanatismo desquiciado.
Pero a él este incesante desasosiego con
frecuencia le granjea beneficios de diverso
tipo. además, este astro conforma boyeros,
rabadanes y pastores de ovejas».

La presentación de la apotelesmática se introduce en uno y otro texto mediante sendas fórmulas que explicitan la transición temática. Manilio recurre a una fórmula simple y sumaria, quo tempore natis…, mientras que Fírmico aprovecha la ductilidad de la prosa para introducir una perífrasis quicumque in ortu eius sideris natus fuerit… Pero en realidad el esqueleto expresivo se funda en ambos casos en el uso del verbo nasci en participio, natis / natus, y de un ablativo que delimita en el tiempo la presencia y la vigencia del astro en el cielo, quo tempore / in ortu (sc.eius sideris). un rasgo compartido adicional que no es imprescindible en la articulación sintáctica de la información –y que, por tanto, es susceptible de adquirir valor representativo en el marco de la dialéctica intertextual entre Manilio y Fírmico–es la presencia en similar posición del relativo quo / quicumque.

Manilio vertebra la descripción de la apotelesmática en dos momentos bien diferenciados; el primero, más amplio y elaborado, describe una naturaleza conflictiva y sediciosa (120-124), y el segundo, más breve, se orienta hacia la descripción de una particular tendencia a las ocupaciones ligadas al cuidado y pastoreo de animales (125-126). Fírmico hace propia la estrategia expositiva de Manilio y acoge la misma estructura binaria. En ella el primer elemento recibe un desarrollo más amplio, incidiendo de este modo en la naturaleza conflictiva de los sujetos influidos astrológicamente por las Híades.

La segunda parte de la apotelesmática en Fírmico también replica el texto maniliano en su brevedad. Las selecciones expresivas adoptadas por el prosista encuentran sólida justificación en la dialéctica de la ‘aemulatio’.

La descripción maniliana del carácter conflictivo mediatiza también formalmente la descripción de Fírmico: (sc. natus) inquietus erit como primera característica ofrece una imagen especular del maniliano (sc. natis) nulla quies placet, en la que Fírmico funde el sintagma negativo maniliano en un solo término con prefijo negativo (in-quietus), pero manteniendo de manera significativa el lexema base (quies). Lo mismo se puede decir de los dos términos presentados a continuación por Fírmico, turbulentus popularis, en una combinación que parece cohesionada en un solo concepto para dar respuesta al motivo maniliano populum turbamque petunt. La creación literaria de Fírmico pasa por la derivación adjetival de los dos términos que en Manilio aparecen como sustantivos, populum turbamque, siguiendo de este modo el procedimiento adoptado como forma uariationis para la recepción del sintagma maniliano nulla quies, que de igual modo Fírmico había transformado en adjetivo. Esta cadencia casi rítmica se rompe en la traslación de rerumque tumultus, que será reformulado mediante una oración de relativo et qui populum turbulentis semper seditionibus exagitet. La característica redundancia de Fírmico en la reformulación de los pasajes de Manilio vuelve a hacer acto de presencia aquí con la repetición del adjetivo turbulentus y con la recuperación del sustantivo populum. Tampoco es gratuito el empleo de la forma verbal exagitet, que invoca cum uariatione el agitant maniliano (immundosque greges agitant…), ni la explícita reposición del sustantivo seditionibus, que sirve de bisagra alusiva para introducir el siguiente rasgo delineado por Manilio: seditio clamorque iuuat. La seditio maniliana ha sido reproducida explícitamente en la Mathesis mediante la forma seditionibus y el elemento sonoro del clamor encuentra eco inmediato en el adjetivo clamosis. Fírmico recoge también la alusión a la seditio gracchana ya la segunda secesión de la plebe del 450 a.C., escenificada entre el Monte aventino y el Monte Sacro, que originó el fenómeno del despoblamiento de Roma expresado mediante el sintagma rari Quirites. Pocas dudas puede haber de que la mención, en clave negativa, de la plebs se encuentra motivada significativamente como ecuación de los gracos. Dentro del abánico que le ofrece el imaginario colectivo relativo a los gracos Manilio ha elegido una escena clave, aquella en la que Tiberio Graco subvierte los principios que regulan el funcionamiento político-jurídico de la República expulsando de los rostra a gayo Octavio en el momento en que se disponía a vetar sus propuestas. Esta imagen paradigmática en combinación con la del Monte Sacro le sirve a Fírmico para recrear el carácter de un personaje subversivo que incendia el ánimo de la plebe en contentiones clamosae et furiosae. De nuevo Fírmico incide en la redundancia esta vez mediante el uso del quietis, que reitera el recurso al políptoton con respecto a inquietus y en todo caso reaprovecha un elemento léxico importante presente en la descripción de Manilio. El minimalismo de la expresión maniliana pacis bella probant, que a través del oxímoron adquiere una capacidad connotativa de gran riqueza, recibe en el pasaje de Fírmico un desarrollo más desbordado: inimicus quietis ac pacis, et intestina ac domestica bella furiosa mentis cupiditate desiderans. En él Fírmico incorpora la noción de inimicus que solamente estaba implícita en la formulación maniliana y desarrolla el término bella desglosándolo con el doblete adjetival intestina ac domestica, un auténtico doblete ornamental, que trata en cierto modo de dar relieve a una expresión que en la prosa ha perdido la eficacia del oxímoron concentrado de Manilio. Fírmico añade también algunas pinceladas que no aparecen en el cuadro de Manilio con las que aporta tres conceptos cercanos y siempre ligados a la locura de la guerra: el furor (furiosa, incurriendo una vez más en la redundancia por repetición explícita de elementos léxicos, furiosisfuriosa…), la cupiditas y el desiderium, en los tres casos ligados a la esfera de la inestabilidad mental, como bien se encarga de recordar Fírmico mediante la determinación sintáctica del genitivo mentis, nuevamente innecesario y redundante (¿a qué instancia fisiológica podrían afectar si no el furor, la cupiditas y el desiderium?), pero funcional en el estilo reiterativo del escritor tardoantiguo. Con la última característica apuntada por Fírmico, sed huic uarii quaestus ex assidua sollicitudine saepe nascuntur, funde el último rasgo psicológico presentado por Manilio, curaeque alimenta ministrant, con el único elemento de esta descripción maniliana que no había recogido en su propia formulación, a saber, in nullo sunt otia fructu. La cura que se preocupan de suscitar y mantener nutrida con el debido alimento se corresponde con la assidua sollicitudo del texto de Fírmico y este ministerium (ministrant… dice Manilio), actividad interesada y motivada, y por tanto contrapuesta a los otia, sí les producirá fructus, y consiguientemente les rinden uarii quaestus. De este modo, en esta lectura de ambos textos la relación de similitud significativa entre fructus y quaestus como términos del lenguaje económico-financiero resulta básica y viene determinada por la propia lectura que Fírmico hace de los versos manilianos. En cuanto al segundo elemento general de la descripción de la apotelesmática, es fácil comprobar que Fírmico en este caso opera por simplificación, desgranando en un tricolon creciente de carácter enumerativo, bubulcos, armentarios ouiumque pastores, el concepto que Manilio había expresado poéticamente en el verso 125, immundos que greges agitant per sordida rura. Con este verso el poeta establecía un paralelismo latente pero poco sutil entre la función de estos personajes subversivos que guían a la plebe hacia la rebelión y su función como pastores de bestias inmundas privadas del don de la inteligencia humana, cubriendo de razón una vez más a quienes recriminan a Manilio una actitud clasista poco amable hacia las gentes de baja extracción social. Esta representación proyecta la imagen nítida de un Manilio que siente viva simpatía hacia la nobilitas más rancia y aristocrática de la Roma augustea y tiberiana.

La referencia culta de Manilio a Eumeo, personaje revestido de la virtud de la fidelidad a su señor, no encuentra eco en la formulación de Fírmico, que una vez más se mantiene reacio a dar cabida en su obra a noticias de tipo legendario o mitológico si no son funcionales en la descripción específicamente astronómica o astrológica.

4.3. Cierre (v. 127)

La conclusión de la secuencia en el verso 127,

hos generant Hyades mores surgentibus astris,

«Las Híades en su orto provocan estos comportamientos».

que hace las veces de cierre del pasaje maniliano no motiva un cierre explícito de la descripción apotelesmática de las Híadas en el texto de Fírmico Materno, que hará la transición a la consideración astrológica del siguiente signo zodiacal por simple yuxtaposición sintáctica de los elementos.

5. Conclusiones

Del análisis desarrollado se desprenden algunos patrones que caracterizan los procedimientos con que Fírmico modela una serie de pasajes del Libro 8 de su Mathesis mediante una dinámica de ‘aemulatio’ de ciertos versos del Libro 5 de los Astronomica de Manilio. Fírmico opera valiéndose del arte alusiva y de sus expedientes formales y conceptuales para asimilar y metabolizar el intertexto maniliano, con el que mantiene un anclaje referencial continuo y firme. Fírmico, a pesar de no llegar nunca a mencionar el nombre de Manilio, no muestra el menor afán por ocultar su dependencia del texto de los Astronomica mediante reelaboraciones sosfisticadas y transformaciones drásticas del intertexto. Y si algo puede caracterizar esa reelaboración del escritor tardoantiguo debe ser el gusto por la reiteración y la sobreabundancia, por la acumulación y la reformulación insistente, articulada siempre sobre una serie de elementos léxicos básicos que se repiten una y otra vez a lo largo de su escritura y no dejan al lector la posibilidad de eludir la orientación ideológica y estética impuesta a su exposición. Y sin embargo, si bien la reiteración firmiciana puede llegar a ser excesiva, su uso no implica una pretensión de amplificar gratuitamente la traslación del intertexto. Esto lo demuestra el hecho de que Fírmico aplique un criterio muy rígido a los elementos del intertexto que finalmente se filtran a su propia obra. El tipo más claro de omisión que Fírmico impone a Manilio es, sin duda, la de todos aquellos elementos mitológicos traídos a colación por el poeta pero que sin embargo no revisten una pertinencia estricta a la exposición astrológica, que es lo que le interesa a Fírmico para su Mathesis. Lo que en cualquier caso sí demuestra Fírmico es que Manilio ejerció un influjo evidente en el seno de la tradición literaria astronómico-astrológica latina. La cuestión que se plantea es por qué razón Fírmico solamente reutilizó una pequeña parte de los Astronomica, por qué esperó al último Libro si apreciaba a Manilio como fuente. Pero eso ya es otro hilo del que tirar.

Pompeii_Fountain_watercolor_by_Luigi_Bazzani_(before_1927)

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