Astrologia Árabe e Judaica

Apuntes sobre la existencia de la Astrología Ibérica

Mariano Aladrén

 La importancia de la astrología en la historia de las ideas es claramente demostrable, tanto en los textos fuente, como en la influencia de los personajes que han marcado el desarrollo del pensamiento humano.

La astrología ha pasado por periodos históricos y culturales diferentes según la cultura y civilización que la ha practicado; beneficiándose de las aportaciones que desde cada época se han incorporado a su técnica.

Estas aportaciones enriquecen el leguaje astrológico dándole un corpus de doctrina que supera en antigüedad a todas las ciencias conocidas. El estudio de este corpus y su actualización en cada época, es lo que permite que sobreviva y se reafirme respondiendo a las necesidades básicas de nuestra existencia tratando de resolver de forma sintética las preguntas que el cerebro nos hace desde que el homínido erectus pasó a homo sapiens:

¿Que?

¿Como?

¿Donde?

¿Cuando?

Como podemos deducir el corpus astrológico con su técnica permite dar respuesta desde su peculiar punto de vista a estas preguntas, que aun hoy el hombre trata de completar sus respuestas desde otras ópticas (otras ciencias y religiones).

Desde la perspectiva ética la ciencia astrológica a cumplido siempre con las aspiraciones del que la ha utilizado, aun entrando en conflicto con otro tipo de ideas que también aspiraban a completar las respuestas a estas fatídicas preguntas.

Estas reflexiones son básicas para cualquier persona que aborde el conocimiento desde la visión de la astrología, y así poder entender sus postulados y la técnica desarrollada para resolverlos. Ya en la antigüedad tenemos estas reflexiones en Luciano, Vettius Valens, etc.

Con estas ideas presentes me propongo resaltar las aportaciones hechas a la astrología desde la parte que corresponde a la península ibérica, que siguiendo los textos que actualmente poseemos de historia de la astrología a excepción de la obra de Demetrio Santos, pasan de forma sibilina sin resaltar nada la importancia en esta época.

El periodo histórico que más aporta la península ibérica a la astrología es con la dominación musulmana. Tal vez, este particular momento tan polémico para los historiadores, que siempre restaron importancia a la producción científica del Al-Andalus, pensaron que era una continuación de la ciencia producida en Oriente.

Hoy con las aportaciones de los trabajos de la cátedra de Barcelona (Villacrosa, Vernet, Labarta, Sanso, etc.) se puede a firmar que la ciencia que produjo la península Ibérica fue a la par, si no por delante de la que se produjo en las escuelas de Oriente, dejando claro, pese a la visión misogina de historiadores cristianizantes, que han predominado, e incluso han minimizado esta realidad, que poco a poco se consolida, a la vista de las pruebas documentales, que aporta más consistentemente y mas válida, que las que tradicionalmente llegan al público en general.

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Orígenes de la Astrología Islámica

Después del hundimiento de la cultura greco latina la ciencia astrológica fluye hacia la India que con los aportes persas, constituye un foco importante de la ciencia de los cielos, un ejemplo de ello lo vemos en el testo hindú Yavanajataka (269/270 dC) escrito por Spuhujidhvaja en la corte de Rudrasena II, que transmite fielmente el origen griego de sus versos astrológicos. Otros astrólogos posteriormente como Parashara, Manithu, Yavanas, Satyacharyar, Chivasarno, son citados por el prestigioso astrólogo Vahara Mihira que vivió en la corte del rey ViKramaditya y trabajó en el observatorio de Ujjain entre el 540 y 560, sus obras astrológicas y astronómicas son la fuente más utilizada, siendo sus doctrinas astrológicas presentadas en 5 libros separados: Brihatsamhita astrología general y natural, Brihat-Jataka y Laghujatakam pequeño y gran tratado de astrología geniliaca, Yogajatras de astrología horaria (político y militar) y Vivah-Patala astrología horaria con fines religiosos. Utilizando valores Babilonicos y técnicas astrológicas griegas Mihira trasmite el conocimiento que será utilizado por los brahmanes en adelante, realizando infinidad de progresos en matemáticas con el sistema decimal, dando fuerza y consistencia em estas épocas.

Apartir del 705 los Arabes empujan por las armas penetrando en la India, conquistando Delhi en el año 1000 por el sultán Mahmound, floreciendo culturalmente en el 1198 en los reinos islámicos de la India.

Los intensos intercambios culturales entre Arabes e Hindús, se constatan en 770 cuando el hindú Kankan comunica al califa Almanzor los tratados astrológicos hindúes y principalmente los de Mihira.

También en el año 1000 conocemos que el Persa al-Biruni visita la india y traduce al árabe numerosas obras de religión, filosofía y astrología (Elementos de Astrología), dejando constancia de la importancia que tenia la astrología trasmitiendo y comentando la fundación de Bagdad (24 de Julio 762) recogido por el historiador árabe Qazwini diciendo:

“Al-Mansur….mando a los astrólogos entre los que estaba Nawbajt que eligieran la hora de la fundación. Escogieron como ascendente el grado de Sagitario en el cual se encontraba el Sol pues esta posición indicaba que la ciudad tendría una vida larga y prospera; numerosa población y estaría bien protegida frente a los enemigos. Nawbajt, además, añadió: Hay algo más Emir de los Creyentes – ¿De que se trata?- De que ningún califa morirá em ella…..”

(¿Será por esto que Sadann Huseim no sale de Bagdad?)

El astrólogo maronita Théofilo de Edesse, que era de la corte del califa al-Mahdi hacia el año 750, tradujo al sirio y al persa diferentes obras griegas de astronomía y de medicina. Calculó las Tablas de la ascendencia para Bagdad, ciudad en cuya fundación colaboró con el astrólogo persa al-Nawbakht (777) citado anteriormente. Originario de Balkh, practicaba numerosas disciplinas.

El astrólogo (Sahl ibn Bishr ben Abu Uthman) Tsahel, de origen judío, fue primeramente el astrólogo del gobernador de Khorassan, en el año 800, y después del califa el-Mamoun. Tradujo algunas obras de astrología helenística y publicó una recopilación de reglas astrológicas.

Otro de los más grandes astrólogos árabes fue al-Kindi (Abou Youssef ibn ishak al-kindî), que nació en Koufa hacia el año 800 su padre fue gobernador. Matemático, astrólogo, musicólogo y filósofo, debe ser considerado sin duda como el padre de la astrología culta árabe. No tenemos más que algunos escritos suyos (De los rayos, obra talismánica) pero sus discípulos han bebido abundantemente en su obra. Uno de ellos fue Albumasar (Abu Mas’har al-Balkhi), originario de Balkh, en el Khorassan. Entre sus numerosas obras, la más destacable es, sin duda alguna su Tratado de las Grandes Conjunciones (Kitab al Mudkhal) o la Introducción a la Astrología. El libro fue traducido hacia 1170 por Juan de Sevilla y conocido por las posteriores ediciones latinas. Albumasar es también el autor de Flores de la Astrología en el que son recogidas las reglas de la astrología anual. También publicó bajo el nombre de Hermes Philosophus una obra ampliamente difundida en griego sobre las Revoluciones Solares Natales.

Thabit ben Kourrah al-Harrani, nacido en Harran en 836, fue un gran traductor y astrólogo siendo también un transmisor importante de la astrología culta como Al-Kindi, pensaba que la astrología talismánica era la perfección máxima que se podía alcanzar en la técnica astrológica. Pertenecía a la secta de los Sabéos y escribía en sirio y en árabe. Tradujo numerosas obras de Aristóteles, de Euclides, de Arquímedes, de Galeno y escribió sobre astrología talismánica. Intentó explicar la precesión de los equinoccios por un movimiento oscilante dando una revolución de los puntos cardinales de 4171,5 años.

El astrólogo Ibn al-Vahsîya (hacia 820) procedía de la tribu de los Nabateos. Escribió libros de astrología, de alquimia, de magia, y tradujo al árabe las predicciones relacionadas con las estrellas fijas y los decanatos de la Sphaera barbarica de Teucros. El astrólogo Albohali (Abû Ali Yakoub ibn al-Kayar) hacia 850 practicaba la geomancia astrológica. Es autor de un tratado de astrología genetlíaca que tiene muchas traducciones latinas.

Rhazes (Abu Bark Mohammed ibn Zakarya al-Râsî) nació en Raz cerca de Teherán en 864. A la edad de 30 años en Bagdad tuvo la ocasión de utilizar sus numerosos conocimientos. Redactó más de 230 escritos de los que muy pocos han llegado hasta nosotros. Su obra principal (de la que apareció una traducción latina en 1481 bajo el título de Liber Almansoris) trataba de todas las ramas de la medicina y particularmente de la medicina astrológica.

En 893, el astrólogo Albubater (Abû Bekr al-Hassam ben Ali Kharib al-Farsi) redactó un precioso tratado de astrología en el que se refirió a los “maestros de la astrología griega” Ptolomeo, Doroteo de Sidon y Vettius Valens.

El astrólogo y matemático Albategnius (Abu Abdallah Mohammed ibn Djabir al-Battanî al-Harrani al Sabi) Al-Battani, nacido en Harran en 858, era contemporáneo de Rhazes. Musulman, debía su sobrenombre de Sabéo a sus ancestros. Su célebre tratado de astronomía al-Zidj ha sido alguna vez traducido al latín. La técnica horoscópica y el cálculo de las casa son descritos al detalle.; comentó, igualmente, el Tetrabiblos de Ptolomeo y redactó un opúsculo sobre la ascensión de los signos en las posiciones intermedias (entre MC y AS). Fue maestro en resolver problemas de trigonometría esférica, materia en la que le siguió más tarde Regiomontanus.

Ibn Yûnus (Abu Ali Hassan ben Abd el-Rahman al Mirsi), originario de Egipto, practicaba también la astrología. En sus Tablas Planetarias hakenitas, su obra principal aparecida hacia 990, indicaba la forma de calcular un horóscopo, los aspectos, las Revoluciones solares y diferentes profecciones1.

1 Sistema simbólico utilizado por los antiguos: un año igual a un signo. Se hacía avanzar todos los factores del tema de 30ª por año.

Así podríamos continuar citando muchos más, pero pienso que son suficientes para ver la linea de transmisión de la tradición que dio origen a la ciencia astrológica producida en Iberia en estas épocas.

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La Astrología Ibérica

Ya a sido constatado a través del estudio de uno de los libros astrológicos mas antiguos de la península, El Libro de las Cruces, que la actividad científica y en concreto la astrológica seguía desarrollandose a la vez que en oriente. La invasión musulmana en el 711, no hizo más que consolidar y articular con las aportaciones Arabes lo que se venia gestando en la península; datándose como el primer astrólogo de la península Abd Al-Wahid b.Ishak al-Dabbi en el 800, otro importante fue Hanas al-Sanani astrólogo que en oriente le predijo al Califa Abd al-Malik b. Marwan el ascenso al trono y fue enterrado en Zaragoza para hacer efectivo el talismán astrológico de origen greco latino de protección de la ciudad, también Hanas fue el encargado de determinar las alkiblas de las mezquitas de Zaragoza y Cordoba con lo importante que es para la orientación a la Kaba dentro de la tradición islámica activar todos los puntos cardinales em oración, creando un centro del mundo.

Otro importante fue Musa b. Nusayr asesorando a Tarik b. Ziyad para conocer los ídolos talismánicos colocados en la península para vencer mejor así en la conquista de Iberia.

Los historiadores islámicos atribuyen a Hanas el conocimiento de los Anwas (ortos iliacos y ocasos acronicos simultáneos de pares de estrellas que, al jalonar el año solar coinciden con fenómenos meteorológicos cíclicos y permitían a los antiguos Arabes realizar predicciones meteorológicas) que se concretaría en la corte Omeya con la publicación del Calendario de Córdoba verdadera guía astrológica y meteorológica de uso rápido.

La importancia de la astrología desde los primeros momentos de la conquista es evidente, cuando es llamado Abd Al-Wahid b.Ishak al-Dabbi citado anteriormente por el Emir Hisam 1º (788-796) a Cordoba cuando se produjo su ascenso al trono, este vino desde Algeciras, para que le saciase su curiosidad de saber sobre el futuro de su reinado, al cual le fue predicho en una duración de 8 años (Según los historiadores acertado absolutamente) y como consecuencia de este pronóstico el Emir Hisam consagró su vida a la piedad y las buenas obras.

Con la consolidación de la dinastía Omeya y con ella el acceso de Abd al- Rahman 2º (821-852) el cual envío a su sabio Abbas b. Nasih a Oriente para la adquisición de libros habiendo ya constancia de una biblioteca importante en Cordoba desde el emirato de Muhammad (852-886). Todo esto produjo que del siglo X al XI se dieran focos culturales muy importantes en Cordoba, Sevilla, Almeria, Badajoz, Toledo y Zaragoza , constatandose en estas ciudades bibliotecas muy importantes.

Fue en el reinado de Abd al- Rahman 2º (821-852) que se introdujeron las tablas astronómicas del matemático al-Jwarizmi (830) utilizadas por el astrólogo de la corte Ibn al Samir y otro que también es poeta llamado Marwan b. Gazwan que le predijo la conquista de tres castillos y por ello obtuvo una recompensa de mil dinares. También aparece la figura de Ibn al Samir, citado anteriormente resolviendo un acertijo sobre que puerta saldría el Emir y previamente el astrólogo escribiendo en un papel acertó, que el Emir saldría por una puerta nueva realizada en la pared en ese momento.

También sabemos que el poeta Abbas b. Nasih jurista no dictaba sentencia sin levantar el horóscopo correspondiente, incluso utilizo la astrología para averiguar el paradero de un buey perdido, evitando así la condena de un inocente.

Otro astrólogo fue Yahya al Gazal (773-864) es autor del horóscopo andalusi más antiguo conservado, en el que anuncia la muerte del todo poderoso eunuco Nasr , pronosticó que se cumplió, por intentar envenenar al Emir Abd al- Rahman 2º.

Pero la figura más interesante de los astrólogos de la corte Omeya sin duda es Abbas ibn Firnas (887) con el que la ciencia árabe podría decirse que empieza a dar sus frutos, lo encontramos intentado un vuelo en la ruzafa cordobesa, hombre enciclopédico como todo buen astrólogo debe de ser, aportando técnicas para la fabricación del cristal. Construyó para el emir una esfera armilar y realizó relojes mecánicos.

Almanzor continuo usando los servicios de los astrólogos incluso sabemos que Amad b. Faris al Basri jefe de los astrólogos del Emir levantó el horóscopo de Abd al-Malik al-Muzaffar hijo de Almanzor pronosticándole sus aventuras , decadencia y muerte. No ajeno a esto, las campañas militares de Almanzor parece probado que siguen connotación astrológica.

La máxima expresión de la ciencia astrológica y matemática se consolidó con la escuela de Maslama de Madrid de la cual daremos una reseña de sus alumnos más destacados:

Maslama:

Ibn al-Jayyat
Ibn al-Samh
Ibn al-Saffar
Zahrawi
Ibn Jaldun
Kirmani

Ibn al-Sffar:

Ibn Sahr
al-Wasiti
Ibn Bargut
Ibn al- Attar
al- Qurasi

Ibn Bargut:

Ibn al-Layt
al-Saraqusti
Ibn al-Yallab
Ibn Hayy

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Del cuadro anterior los más influyentes fueron los que crearon escuela a excepción de Ibn al-Jayyat que fue astrólogo de corte en Córdoba Zaragoza y Toledo, ciudades que constituirán los principales focos de ciencia en España hasta la decadencia, Cordoba en agronomía y Zaragoza y Toledo en Matemáticas y Astrología.

Maslama perfeccionó las tablas astronómicas de Al-Jwarizmi y permitió con ello gran precisión en los cálculos a los astrólogos de la época y posteriores.

Es producción Ibérica el famoso libro de astrología talismánica Ghayat al Hakim (El Libro de los sabios). Publicado en latín bajo el Maslama sino por el mismo pues recoge las teorías de la trepidación que la escuela de Maslama enseñaba, tambien transmite conocimientos que son considerados de primer nivel cultural para la ciencia astrológica por Thabit ben Kourrah al-Harrani y Al-Kindi, gozó durante la Edad Media de uma gran fama.

Uno de los que usaron los cálculos de Maslama fue Arzachel (al-Zarkali) el autor de las Tablas de Toledo, inventor de la Azafea instrumento como el astrolabio pero que sirve para todas las latitudes, también fue el que construyo las clepsidras en Toledo que marcaban las horas con las mansiones lunares, que según cuentan los historiadores, los cristianos al desmontarlas para copiarlas ya no las supieron hacer funcionar.

En esta misma época vivieron tres astrólogos célebres. Primero Alcabitius que murió en Zaragoza em 967 después de haber estado mucho tiempo en Mossoul en la corte del emir Sayf al-Dawla. Dedicó a su príncipe su Introducción al arte de la Astrología, sin duda la obra de astrología más difundida en la Edad Media. Fue traducida al latín desde 1142 por Juan de de Sevilla y más tarde por Saxon Johann Dank, rector de la Universidad de París. El profesor Nabod de la Universidad de Colonia le recuperó en 1560 en su Narratio “porque es el que responde mejor a las enseñanzas de Ptolomeo“. Alcabitius indicaba cómo calcular un horóscopo y sus direcciones, y su método es todavía utilizado en nuestros días.

Al lado de Alcabitius, Albohazen Haly o Abenragel Haly (Abul Hassan Ali ibn abir Ridschal) era el astrólogo más buscado. Se le conocía como el Summus astrologus (el más grande astrólogo) o incluso como Ptolomaeus alter (el otro Ptolomeo). Vivió de 1016 a 1062 en la corte del sultán al-Mamoun en Túnez y sus Juicios de los astros fueron primeramente traducidos al castellano, a petición del rey Alfonso X de España, después al latín y muchas veces reeditados. Se puede considerar a Haly como inventor de los círculos de posición, al menos fue en su país donde se les descubre por primera vez.

Abenragel será pues junto con Maslama (y su escuela) Alcabitius y Azarquiel los exponentes máximos de la astrología ibérica.

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Técnica Astrológica y su Aplicación

Para interpretar el horóscopo, los astrólogos ibéricos se referían a las obras de Ptolomeo, a los 5 libros todavía completos de Doroteo de Sidon, a los comentarios de Alcabitio y las obras producidas por Abenragel y a las numerosas recopilaciones de sentencias publicadas bajo los nombres ilustres de Hermes, Almanzor, etc…que se parecían a las reglas de los astrólogos helenísticos, judíos y árabes. Se podría decir que las obras que se tradujeron en la corte de Alfonso X el sabio son la quinta esencia destilada por las practicas astrológicas de la península y que paso a detallar:

Los Libros del Saber de la Astrología

 Tomo 1º Sobre constelaciones y estrellas fijas

Tomo 2º Sobre la construcción de armillas

Tomo 3º Sobre la lamina universal o planisferio

Tomo4º Sobre la construcción de relojes

Los Cuatro Lapidarios

 1º Libro sobre las piedras de los 365 grados

2º Libro sobre las piedras de los decanatos

3º Libro sobre las piedras de la conjunción de los planetas

4º Libro sobre las piedras de las letras de abecedario

El Libro de las Formas y Imágenes

 Significado de los grados astrológicos

El Libro Cumplido del Juicio de las Estrellas

 1º Astrología horaria

2º Astrología horaria

3º Astrología horaria

4º Astrología judiciaria o natalicia

5º Astrología judiciaria o natalicia

6º Revoluciones Solares y profecciones

7º Astrología electiva

8º Astrología mundial

Libro de las Cruces

 Astrología mundial y meteorológica referido a España

Picarix

 Astrología Talismánica

Esta seria la obra más completa sobre astrología que podríamos poner a nuestro alcance, destilada y reunida exclusivamente en la península Ibérica y que es citada reiteradamente hasta entrado el siglo XVIII por los astrólogos más experimentados. Como podemos ver, el tipo de astrología que predomina es el considerado por Al-Kindi y Thabit ibn Qarra como summun en la aplicación astrológica, esto es, la más difícil (Talismanica) de practicar, ya que requiere haber conocido perfectamente con óptimos resultados la astrología Judiciaria y Electiva, por lo tanto podemos deducir que el nivel astrológico de la península podría considerarse en esse momento como el mejor de todo el mediterráneo, sin lugar a dudas, y prueba de ello son las múltiples referencias a este trabajo de recopilación que se constata hasta muy entrados en el periodo histórico de la Ilustración.

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Conclusión

A la vista de lo expuesto podemos afirmar que hay indicios más que suficientes para considerar la aportación a la Astrología desde la península Ibérica y de sus astrólogos.

También podemos afirmar que sin perder la tradición se perfeccionó sobre todo en cuestiones como puntos Arabes, estrellas fijas, revoluciones solares anuales o natales, y astrología talismánica.

Que la península Ibérica exportó astrología casi en exclusiva a Europa, Inglaterra incluida, y está dotada de un Corpus astrológico muy definido que la caracteriza.

Que el estudio de la historia de la ciencia debe de hacer un sitio respetable al pensamiento astrológico producido en la península, por ser el motor que desarrolló las ciencias matemáticas y su avance.

Que solo la ignorancia y la dictadura de los teólogos ejerciendo el poder en la sociedad civil (inquisición) por medio del miedo y el fuego acabo dispersando un conocimiento que era síntesis de nuestra tradición de pensadores, que producidos en la península Ibérica a lo largo del tiempo, influenciaron la historia.

A modo de terminación de este trabajo como reflexión podemos hacer buena esa frase de los antiguos que dice así “Lo que no es Tradición es Plagio” esto es, la Astrología solo necesita ser adaptada pero no cambiada, ya que ha probado históricamente su eficacia, por que sino, corremos el riesgo de quedar atrapados en los múltiples ciclos, bien religiosos o científicos, de que está hecha la historia.

Zaragoza, 3 de Noviembre de 1994.

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